Qué no cubre la garantía de una impresora con sistema de recarga continua (tinta continua)
Daños por golpes, caídas o humedad.
Uso de tintas no recomendadas por el fabricante.
Obstrucción de cabezales por falta de uso o mantenimiento.
Daños ocasionados por una recarga incorrecta del sistema de tinta.
Manipulación, desarme o reparaciones realizadas por personal no autorizado.
Daños por sobrecargas eléctricas o variaciones de voltaje.
Desgaste normal de piezas de consumo (cabezales, rodillos, almohadillas de tinta, etc.).